lunes, 30 de noviembre de 2015

No entiendo lo del petróleo





Estos días se celebra la importantísima cumbre del clima en París. Se supone que el acuerdo que salga de ahí es el que va a sustituir al maltrecho protocolo de Kioto. Esta mañana escuché la predicciones de los científicos respecto al calentamiento global y da miedito, mucho miedito. Advierten que el hecho en sí del calentamiento y la identificación de sus causas es una evidencia científica incuestionable. Lo que es muy cuestionable es la falta de reacción de nuestros gobernantes y como esa negligencia contamina a las sociedades. Será que desde que soy padre a mi me afectan más estas cosas, pero ¿y ellos? ¿es que no piensan, al menos, en su privilegiada descendencia?
Y al hilo de todo esto pensé en el tema del petróleo. La utilización de este combustible fósil es parte del problema, pero no sólo de este, sino también de sus derivadas políticas y belicosas. Resulta que los mayores yacimientos están en suelos de Estados poco democráticos, que alimentan su barbarie a base de petrodólares. E incluso ahora sabemos que esos mismos dineros financian también a los fanáticos que tanto nos aterran en estos tiempos. Resulta también que la ciencia ya tiene alternativa para la generación de la energía que necesitamos y hay estudios que afirman que con un desarrollo de las renovables, se podría cubrir la demanda energética mundial. Resulta que occidente tiene la tecnología, el know how como dicen los "pedinglis", y el respaldo de la gente para el cambio. Pero no se hace. Y yo no lo entiendo. Aunque al principio paguemos más cara la energía, sabemos que a la larga los costes bajarán y por el camino habremos dado la batalla de revertir o al menos de frenar el cambio climático, y además cortaremos la financiación del hombre del saco. Y, como en las películas yankis, lograremos salvar el planeta y la raza humana, obviando el espectacular y angustioso in extremis. Pero no se hace, porque yo soy un ingenuo y porque quizás no merezca la pena salvar el pellejo de raza tan vil. Pero sigo sin entenderlo.

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